Thursday, May 1, 2014

Ruth Carmina Alvarez: Un Testimonio Pascual de Phoenix, Arizona

Primero escuche de Ruth Carmina Alvarez de mi amigo Kit Danley. Kit es el director de Neighborhood Ministries, un ministerio comunitario en el centro de la ciudad de Phoenix. Los últimos anos esta organización se ha involucrado más y más en la abogacía para inmigrantes indocumentados en su comunidad. A través de Kit y su hijo Ian yo me he involucrado en discusiones con otros pastores evangélicos y con muchos de nuestros políticos acerca de cómo podemos reparar  nuestro sistema inmigratorio que está tan quebrantado. 

Carmina, quien ha vivido en Phoenix por mucho tiempo y está casada con un ciudadano Americano uso la identificación de una amiga para entrar a trabajar en un restaurante KFC. En Agosto la migra la arresto por trabajar con “documentos falsos” pero después la soltaron y no tuvo más contacto con las autoridades. Sin embargo, el primero de abril la policía fue a su casa y la arrestaron. Ella justo había terminado 8 meses de quimioterapia para cáncer del seno y todavía estaba bastante enferma, esperando una cirugía para remover el tumor. Ella fue dada un cargo de felonía “clase cuatro” que podría significar deportación, pero aun mas, si ella se declaraba culpable, ya seria inelegible para cambiar su estatus en el caso de una reforma inmigratoria.

Mis amigos Kit y Ian, llamaron a muchos pastores evangelicos pidiendonos que oraramos por la libertad de Carmina y que firmaramos una carta escrita al abogado del condado, Bill Montgomery, quien ya se había declarado a favor de una reforma inmigratoria. (Divulgacion completa: tengo tres feligreses que trabajan en la oficina de Mr. Montgomery). Nuestra carta era una petición humilde de que Carmina fuera puesto en libertad por razones humanitarias para poder continuar con su tratamiento para cáncer.

Al principio, el Sr. Montgomery, se rehusó diciendo que no podía quitar sus cargos bajo las leyes actuales. Cuando escuchamos esto, incrementamos nuestras oraciones, pidiendo por un milagro y estábamos listos para movilizarnos por Carmina.

Pero, sorprendentemente, del nada, Sr. Montgomery, llamo al abogado de Carmina, con quien él había tenido bastante tensión, y ofreció reducir sus cargos para que Carmina podría salir de la cárcel. El abogado de Carmina humildemente le dio gracias al Sr. Montgomery y, en vez de hacer una conferencia de prensa clamando por la libertad de Carmina, los pastores locales y otros líderes comunitarios pudieron usar la oportunidad para agradecer al Sr. Montgomery y de expresarle el deseo de desarrollar una relación más profunda para poder trabajar juntos en el futuro.  

Qué bonito que todo esto sucedió durante Semana Santa, una semana en la cual Cristianos recuerdan la última semana de la vida de Jesús, una semana en la cual el experimento injusticia, traición, y una muerte cruel. La esperanza de que el quizás seria “el que redimiera a Israel” (Lucas 24:20) se perdió y los discípulos corrieron, escondiéndose de miedo.  

Para muchos de nosotros la posibilidad de una reforma inmigratoria en un futuro cercano parece una imposibilidad tan grande que muchos han perdido la esperanza. Muchas veces he sentido la tentación de darme por vencido y de decir: “¡Esto es imposible!” Sin embargo, la semana pasada, vimos un ejemplo de lo que puede suceder cuando el pueblo de Dios se une en oración y dan testimonio del amor de Jesús quien fue crucificado y quien resucito de entre los muertos. Cuando lo hicimos vimos compasión, reconciliación y libertad. Las complejidades de reformar nuestras leyes inmigratorias todavía existen, sin embargo, hoy me encuentro lleno de un gozo que es el resultado de haberme encontrado con Cristo vivo y resucitado. Demos gracias a Dios por Carmina, sus amigos, su familia y los abogaron por ella. Demos gracias a Dios por Bill Montgomery y su voluntad de arriesgarse ser compasivo.  Y más aun, demos gracias a Dios mismo porque Jesús murió y ha resucitado y podemos seguir orando y dando testimonio sabiendo que todo es posible.

Rv. Chris Schutte
Rector, Christ Church Anglican, Phoenix
Miebro del equipo de trabajo de la iniciativa Anglicana Para Inmigrantes (Anglican Immigrant Initiative Taskforce)

Para un reportaje de esta historia véase:

Wednesday, April 30, 2014

Ruth Carmina Alvarez: A Phoenix Easter story

I first heard about Ruth Carmina Alvarez from my friend Kit Danley. Kit is the director of Neighborhood Ministries, a Christian community in downtown Phoenix that, over the past several years, has become increasingly focused on advocacy for undocumented immigrants in their neighborhood. It’s through Kit and her son Ian that I have become involved in discussions between Evangelical pastors and many of our elected officials as we all seek a just, humane repair of our tragically broken immigration laws.

Carmina, a longtime Phoenix resident who is married to a citizen and has a citizen child, used a friend’s ID to get a job at a local KFC. She was picked up on immigration related charges last August for working with “bad documents” but was released and had no subsequent contact with authorities. However, on April 1st police came to her house and arrested her. She had just finished eight months of chemotherapy for stage III breast cancer and was still very sick, waiting for surgery to remove the tumor. Carmina was charged with a class four felony, which could mean deportation, but, more importantly, if she pled guilty, she would have been ineligible for any status adjustment should a comprehensive immigration reform bill pass.

Kit and Ian called many Evangelical pastors to pray for Carmina’s release and to sign a letter to our County Attorney, Bill Montgomery, who has indicated support for comprehensive immigration reform in the past (full disclosure: I have three parishioners who work in Mr. Montgomery’s office). Our letter was a humble plea for Carmina to be released on humanitarian grounds in order to resume her cancer treatment.

Initially Mr. Montgomery refused, citing an inability under the law to lessen the severity of her charges. When we heard this, we increased our prayers for, essentially, a miracle, and we were ready to mobilize on Carmina’s behalf.

Then, seemingly out of nowhere, Mr. Montgomery called Carmina’s attorney, with whom he had had quite a bit of tension, and offered to reduce the charges in such a way that Carmina could be released. Carmina’s attorney humbly thanked Mr. Montgomery and, rather than a press conference crying out for Carmina’s release, local pastors and immigration advocates were able to use situation to thank Mr. Montgomery and agree to deepen the relationship that developed in order to work together.

It is fitting that this scenario unfolded during Holy Week, the week when Christians remember Jesus’ last week, a week in which he experienced betrayal, injustice, and, ultimately, a brutal death. The hope that he might be “the one who would redeem Israel”(Luke 24.20) was dashed, and his disciples fled in fear.

For many of us, the possibility of immigration reform in the near future has begun to seem so unlikely as to lead to despair. I’ve often been tempted to throw up my hands and say, “This is impossible!” However, last week we saw an example of God’s people gathering to pray and bear witness to the heart of Jesus – the one who was crucified and raised from the dead. As we did, we saw compassion, reconciliation, and freedom. The complexities of reforming our immigration laws remain, yet today I find myself filled with the hope that comes when one meets Jesus risen from the dead. Thank God for Carmina, her friends, her family, and her advocates. Thank God for Bill Montgomery and his willingness to take a risk to be compassionate. Mostly, though, let’s thank God that, because Jesus died and is risen, we can keep praying and bearing witness, knowing that anything is possible.



Rev. Chris Schutte
Rector, Christ Church Anglican, Phoenix

Member of the Anglican Immigrant Initiative Taskforce 

Thursday, March 6, 2014

Rahab: Siendo Mujeres Que Impactan Nuestras Familias y Futuras Generaciones

Semanalmente en Iglesia de la Resurreccion en Carol Stream, IL (suburbios de Chicago) tenemos una clase de Zumba para mujeres seguida por un estudio biblico. En el estudio biblico hemos estado aprendiendo acerca de 12 mujeres extraordinarias de la Biblia. Esta semana pasada, nos enfocamos en Rahab. Nuestro tiempo juntas fue muy alentador y lleno de la presencia de Dios. 

La historia de Rahab comienza en el libro de Josue, capítulo 2, cuando Josue envía a 2 espías a Jericó. La primera introducción que tenemos de Rahab es «una prostituta llamada Rahab» quien escondió a los espías.

Al principio, uno no entiende la razón por la cual ella escondió a los hombres y le mintió a los hombres del rey. Pero en el versículo 9 entendemos. Ella dice, «yo sé que el Señor les ha dado esta tierra a ustedes,» y continua a contar historias de como Dios ha salvado a Su pueblo en el pasado, terminando con «Porque el Señor, el Dios de ustedes, es Dios lo mismo arriba en el cielo que abajo en al tierra.» Ahora comprendemos que ella conocía a Dios, temía a Dios, y que el poder de Dios se le fue revelado. Ella le pide a los espias que no maten a su familia cuando Jericó sea conquistado, de nuevo afirmando su fe en el poder de Dios. 

Vamos ahora a Josue 6:15, donde Dios va a derrumbar las paredes de la cuidad de Jericó. Josue le dice a su gente que Griten porque el Señor les a dado la ciudad, y que todo deberá ser destruido y que "sólo se les perdonará la vida a Rahab la prosituta y a los que estén refugiados en su casa."
Al fin del día, la familia de Rahab fue salvada a causa del acto de Rahab, cual fue un resultado de su fe en y temor de Dios. Desde ese día, la familia de Rahab vivieron entre los Israelitas.

Yo usé esta historia para motivarnos a nosotras, las mujeres, en nuestra caminata con Dios. Como la fe de Rahab salvo a su familia, nuestra fe puede hacer lo mismo por nuestras familias. Muchas veces, podemos sentirnos como si somos la única persona de nuestra familia en una relación con Dios. Pero la historia de Rahab nos debe motivar a no darnos por vencidas, porque podemos ser una luz en nuestros hogares, demostrando el amor de Dios a los que nos rodean. Podemos orar por los miembros de nuestras familias y por nuestros amigos que todavía no conocen de Dios, y un día, nuestra persistencia y el poder de Dios pueden transformar a nuestros seres queridos.

Pero la historia de Rahab no termino con la destrucción de Jericó. En Mateo capítulo 1, vemos que Rahab es mencionada en el linaje de: ¡Jesús mismo! Seamos nosotras las mujeres que empiezan el linaje personas que conocen de Dios en nuestras familias. Que algún día nuestros descendientes digan «mi tátara-tátara-abuela temía al Señor y lo conocía íntimamente, y a través de su fe y persistencia, nuestra familia fue salva y ahora somos una familia que sirve a Dios.»

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Mimi Guiracocha es una misionera trabajando en el area de evangelismo a traves de salud comunitaria con Caminemos Juntos y Greenhouse Movement en Chicago. 

Friday, January 31, 2014

Los 5 Dones de Liderazgo: Efesios 4:1-12

El nuevo testamento en varios lugares describe dones o “carismas” dadas al cristiano por el Espíritu Santo. Describe dones de administración, compasión, lenguas, sanación, liderazgo y otros. Todas son necesarias para que el cuerpo de Cristo funcione de una manera sana y madura. El propósito de todos estos dones son para la “edificación del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:12). El libro de 1 Corintios describe la situación de desequilibro y caos que resulta cuando los dones del Espíritu se convierten en un fin en sí y un motivo de orgullo, como se ha visto también hoy en día en algunas iglesias pentecostales extremas.

Efesios 4 habla de lo que se han llamado los cinco dones de liderazgo. Estos son cinco dones esenciales para la expansión misionera y madurez de la iglesia. Todo líder tiene por lo menos uno de ellos. Son como cinco piezas principales de un rompecabezas que juntos forman un increíble diseño. Para que una congregación crezca y se multiplique es necesario reconocer y soltar estos cinco dones.

Es importante recordar que estos son dones; no son títulos o cargos profesionales.  Es posible, por ejemplo, tener a alguien con el puesto de pastor/sacerdote que no tiene el don de pastor. Esto, obviamente crea una situación no deseable, pero tristemente muy común. Similarmente, en esa misma congregación puede existir un miembro laico que tiene el don de pastor o de maestro pero no se le ha dado el permiso o reconocimiento para ensenar o pastorear.

 Pastor. El que tiene el don de pastor se preocupa principalmente por el cuidado de las ovejas. Siempre se le puede reconocer al que tiene el don de pastor porque es la persona (hombre o mujer) a la cual todos acuden cuando tienen problemas y necesitan un consuelo o consejo. Los pastores son muy compasivos y cariñosos.
a.       Ejemplos:  San Juan (véase 1 de Juan), Pastor Rick Warren (Iglesia Saddleback, CA).

2    Profeta. La persona que tiene el don de profeta puede fácilmente discernir entre lo falso y lo correcto. Son como un radar para hipocresía y falsedad.  Cuando ven falsedad o pecado, se les es muy difícil no señalarlo. En la Biblia, especialmente el Antiguo Testamento, los profetas tenían el cargo de ser mensajeros de Dios al pueblo de Israel cuando ellos habían abandonado a la ley que se les había dado. A nadie le gusta que le apunten el dedo y que se les señale su pecado. Los profetas son como una dosis de climaterapia: esencial para quitar el cáncer, pero a le vez muy potente. Por eso a los profetas casi siempre se les mata. Los profetas también siempre se preocupan por la necesidad de los pobres.
a.       Ejemplos: Oscar Romero, Mártir y Obispo Católico Romano en El Salvador; Profetas bíblicos: Ezequiel, Isaías, Jeremías, Martin Lutero (Reformador Protestante), Martin Luther King Jr. y Rosa Parks (Peleo para los Derechos Civiles de Afro-Americanos en USA), Madre Teresa de Calcuta, Gustavo Gutierrez (Teólogo de la teología de la liberación) .

3    Maestro. El maestro se apasiona por enseñar la palabra de Dios. El fruto de su trabajo es que el pueblo de Dios es alimentado y crece como un bebé bien alimentado. Su deseo es que el pueblo de Dios puede entender y poner en práctica la palabra de Dios. Los que tienen este don les encanta estudiar teología e interpretación Bíblica.
a.       Ejemplos: Samuel Escobar (Escritor y teólogo Peruano), Ernesto Padilla (Teólogo Argentino).

Evangelista. El o la evangelista es la persona que es fácilmente hablo con amigos, vecinos, compañeros de trabajo y familiares acerca de Cristo. Casi sin intentarlo, hablan de su relación con Dios y de lo que él ha hecho en su vida. Son las personas que son buenos para invitar a sus amigos a la iglesia y hacerlo sentir en casa. Su preocupación primaria es para los que están fuera de la iglesia y no conocen a Cristo.
a.       Ejemplos: Luis Palau, Billy Graham.

      Apóstol. La persona que tiene el don de apóstol anhela como san pablo “donde nunca antes se había oído hablar de Cristo para no construir sobre bases puestos por otros”  (Romanos 15:20). Los que tienen este don tienen dos pasiones: unidad y misión. Ellos entienden que la misión de Dios resulta de la unidad de todos los miembros del cuerpo de Cristo. Siempre están mirando hacia el futuro y nuevas posibilidades y sueños. Les encanta desarrollar los dones de los demás y formar nuevos líderes en la iglesia. Este don es esencial para que una congregación desarrolle un ambiente misionero, crezca y se multiplique.
a.       Ejemplos: Apóstol San Pablo, John Wesley (Fundador de la Iglesia Metodista), Ignacio de Loyola (Fundador de los Jesuitas), Heidi Baker (Misionera en Mozambique, África. Ha ayudado en la plantación de más de 1,000 iglesias).

Los dones especialmente importantes para la expansión y plantación de iglesias son los dones de apóstol y evangelista. Los dones especialmente importantes para el crecimiento en madurez de la iglesia son los de pastor, maestro y profeta.

Como hemos dicho es posible que personas con ciertos cargos no tengan los dones necesarios para ese cargo o puesto. Es esencial, para la salud de la iglesia, que lideres tengan los dones necesarios para el cargo que ejercen. En el contexto de plantación de iglesias de Greenhouse y Caminemos Juntos normalmente los que tienen el don de pastor se les da el cargo de “ministro laico.” El que tiene el don de evangelismo “evangelista laico.” El que tiene el don de apóstol, normalmente también comienza como ministro laico en una congregación específica pero rápidamente se ve (a través del fruto de la multiplicación de congregaciones) que su llamado abarca más que una sola congregación sino toda una región o área. A esta persona se le da el puesto de “líder regional.” Los que tienen el don de maestro pueden ser predicadores o maestros laicos. Siempre se reconoce el don por su fruto y es importante recordar que cualquier titulo o cargo se da después de ver fruto y ministerio maduro-- no antes como si un titulo fuera un requisito necesario para ministrar o servir en la iglesia. La ordenación también se discierne principalmente a través del fruto de trabajo y ministerio ya realizado, no como un requisito para poder servir en la iglesia o como un premio ganado por cierta cantidad de estudios. Esto evita muchos problemas.

¿Cómo puedes descubrir tu don? Los dones de descubren en el contexto de servir dentro de una congregación.

Algunas ideas:
  • 1)      Intenta servir en diferentes áreas o ministerios de la iglesia donde quizás no has servido antes (ministerio de niños, coro, bienvenida, etc).
  • 2)      Habla con tu sacerdote o pastor y pregúntale que dones esa persona ve en ti. El que tiene el don de apóstol especialmente puede ayudarte en reconocer tus dones y de ayudarte a empezar a utilizarlos para el bien de la Iglesia.
  • 3)      Pon esto en oración pidiéndole a el que te ayude a descubrir tu don de liderazgo.



PP. Jonathan Kindberg


Sunday, August 18, 2013

Caminemos Juntos 2013: A Personal Testimony

by The Venerable Canon Dr. Jack Lumanog


In my work as the Archbishop’s Canon, it is always a pleasure for me to travel around the Province and see the Lord working mightily in our churches and to encourage the planting of new congregations.  Archbishop Duncan spoke prophetically into our movement for the planting of 1,000 new congregations.  As Anglican Christians, there is a great opportunity for us to share the transforming love of Jesus Christ with our Hispanic brothers and sisters through our rich traditions, lively preaching of God’s Word and in the power of the Holy Spirit. ¡Caminemos Juntos! (Let's Walk Together!) is an annual conference and movement with this aim.
I was privileged and deeply blessed to see first-hand what God is doing on both sides of the border during the ¡Caminemos Juntos! conference this year.  I arrived early to take a day touring through the work of St. Clement’s Church in Ciudad Juárez from El Paso.  Ken Hanna and Mark Livengood along with their families are doing tremendous work amongst these dear Mexican people just minutes away on the other side of the border. 
As soon as we drove through the border into Mexico, there is a huge difference just in the state of
the roads, the enormous crowds of people teeming in the streets and in the ramshackle houses along the highways.  We were received into homes and shared testimonies about how the Lord drew us each to Himself.  A family in Juárez shared a powerful testimony of being delivered from alcoholism and a marriage restored.  Another man from the neighborhood shared about how he waited on God during the course of a devastating illness and how he gradually learned of the Father’s love as he slowly recovered.
One of the most striking parts of the visit was receiving the gracious hospitality extended to me and the others with me – including a priest from Colombia now working in Dallas, two priests from Mexico who are now part of the Greenhouse Movement and my good friend and colleague, Canon John Macdonald, a professor at Trinity School for Ministry in Ambridge, PA.  In Juárez where the average income is about $50 USD per month, this family where a small house church is located lavished our group with homemade horchata (a sweet drink made of rice or corn, vanilla and cinnamon) and jamaica (hibiscus tea) to drink on a very hot day and many flautas for dinner as we concluded our journey.
In Juárez, amidst the extreme poverty, extreme isolation and extreme despair is the hope of Jesus Christ breaking through as churches are planted and the Gospel is proclaimed. 
For the next day with ¡Caminemos Juntos!, there was great joy and anticipation building amongst conference attendees.  There were attendees – of all ages and really all races – from Illinois, California, Massachusetts, Florida, Canada, Bolivia, Chile, Columbia, Virginia, Venezuela, Texas, Mexico and Guatemala.  We were ready to worship together, to be encouraged by our leadership and challenged to do what we need to do and that is to plant even more churches to reach Hispanic people.
We celebrated the 60 Hispanic congregations already part of the Anglican Church in North America and of that number, 18 are in Cuba through the Reformed Episcopal Church with oversight provided by Bishop Charles Dorrington who is based in Western Canada.
A powerful sign of unity was in having two Archbishops with us to provide teaching for ¡Caminemos Juntos! – Archbishop Robert Duncan from North America and Archbishop Tito Zavala who is the Presiding Bishop of the Southern Cone and Bishop of Chile.  The two Archbishops side-by-side encouraging the work of ¡Caminemos Juntos! is a great sign of unity between our two Provinces and of the Lord’s favor on our work in reaching Hispanic peoples throughout North America.  And from within North America, the faithful were blessed by having bishops from across our Province there both to encourage and to learn more about church planting among Hispanics.  Bishop Eric Menees (Diocese of San Joaquin), Bishop Win Mott (Vicar General of the Diocese of the Southwest), Bishop Charles Dorrington (REC Diocese of Western Canada and Cuba), Bishop Frank Lyons (Assistant Bishop for the Diocese of Pittsburgh and former Bishop of Bolivia), Bishop Felix Orji (CANA West) and Bishop John Guernsey (Diocese of the Mid-Atlantic) were all on hand to lend their support for ¡Caminemos Juntos!.
As we worshipped and sang familiar choruses known to all of us but in Spanish, it was so moving to see at ¡Caminemos Juntos! young and old, laypeople and clergy, church planters and potential church planters, Hispanic men and women and those who are not Hispanic (like me!) who have a heart to reach all of North America with the Gospel.

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The Venerable Canon Dr. Jack Lumanog is Canon to the Archbishop and Chief Programmatic Officer for the Anglican Church in North America. 
Fotos: Canon John McDonald